Verificable, nunca marketing

El agente de este sitio, por dentro

Cualquiera puede escribir que domina la IA. Esta página es lo contrario de eso: cómo está hecho el agente con el que acabas de hablar, qué decidimos y por qué, y lo que cuesta mantenerlo en dólares. Si vas a confiarnos un proceso de tu negocio, esto es lo que deberías poder mirar antes.

Lo que lleva hecho

Estas cifras salen de la misma base de datos que usa el agente, no de una diapositiva.

Todavía no hay conversaciones suficientes para que las cifras signifiquen algo. Cuando las haya, aparecerán aquí sin retocar. Publicar promedios de cuatro conversaciones no sería transparencia, sería ruido.

Las decisiones

No hay base de datos vectorial, y es a propósito

Todo el contenido de este sitio —30 páginas en dos idiomas— son unos 13.000 tokens. El modelo admite 200.000. Cabe entero en cada petición, así que no hace falta trocearlo, indexarlo ni recuperarlo. Eso elimina el fallo típico de estos agentes: que la búsqueda traiga el fragmento equivocado y el agente conteste con seguridad una cosa que no es. Aquí siempre lo tiene todo delante. Medirlo antes de construir ahorró una pieza entera de infraestructura.

La caché es lo que hace que esto sea barato

Ese contenido viaja idéntico en cada petición, así que se cachea: en cada conversación se releen unos 10.000 tokens que cuestan una décima parte de su precio normal, y que además no cuentan para el límite de peticiones por minuto. Sin eso, un agente que se lee el sitio entero en cada mensaje sería caro. Con eso, cuesta céntimos.

Una sola herramienta, y ninguna peligrosa

El agente solo puede hacer una cosa además de responder: registrar tus datos si le dices que quieres que te escribamos. Nada más. No borra, no cobra, no promete y no toca ningún sistema. La entrada de este modelo la escribe cualquiera que abra la web, así que darle capacidades amplias sería regalar superficie de ataque a cambio de nada.

Lo que dice el modelo se valida antes de guardarse

Cuando el agente registra un contacto, esos datos no van a la base de datos tal cual: pasan por la misma validación que un formulario público, porque en la práctica eso es lo que son. Un correo mal formado o un campo desmedido se rechazan ahí. Hay siete pruebas automáticas cubriendo esa frontera concretamente.

Qué pasa cuando algo falla

Si la base de datos no responde, el agente te contesta igual y te pide que uses el formulario; el fallo queda registrado de nuestro lado. Guardar analítica nunca puede romperle la página a nadie. Es la misma regla que aplicamos en los proyectos de clientes: lo accesorio no tumba lo principal.

No hay ninguna clave de API en este proyecto

El servidor se autentica contra el modelo con la identidad administrada de su propia infraestructura. No hay secreto que guardar, rotar ni filtrar. Una credencial menos es un modo de fallo menos, y en este mismo proyecto ya se habían caído despliegues por credenciales caducadas.

Lo que el agente tiene prohibido

Un agente comercial suelto inventa precios y promete plazos. Estas restricciones están escritas en sus instrucciones, y puedes comprobarlas preguntándole:

  • No inventa precios: solo repite los publicados en /precios, sin calcular ni estimar nada.
  • No da plazos ni estimaciones de cuánto tarda nada.
  • No promete nada que no diga alguna página de este sitio.
  • No registra a nadie que no haya dicho explícitamente que quiere que le escribamos.
  • Si le pides que se salte sus instrucciones o que revele cómo está configurado, se niega.
  • Si no sabe algo, lo dice y te remite a una persona.

Pruébalo tú

Abre el chat de esta misma página e intenta que se salte alguna de esas reglas. Es la forma más rápida de comprobar si lo de arriba es verdad.